ASEMEG
Tras la publicación del fallo de la sentencia del Tribunal Supremo los cimientos no paran de temblar en el «Ministerio de la Ansiedad»
En la historia de nuestra actual democracia desconozco cuantos Reales Decretos se han tumbado por el Tribunal Supremo bajo el principio de inconstitucionalidad.
Imagino que no demasiados, parafraseando a un alto cargo de la administración, quizás “uno o dos casos…”, el cual tiene mis más profundos respetos porque a todos nos cogió con el pié cambiado.
No salgo de mi asombro que un Ministerio en poder de un grupo político de izquierdas, que se le presupone poseedor de un talante negociador y abierto a las reivindicaciones sociales se haya convertido en todo lo contrario.
A nuestra estimada Ministra y compañera de profesión, la Sra. Mónica García, no paran de «crecerle los enanos«, parece como si todo lo que toca, al contrario que el Rey Midas, se le convierte en…
Sin duda, su salario, equiparable al resto de profesionales de la profesión médica guardia tras guardia, está más que bien merecido dado por los grandes avances en materia de Sanidad fruto de su propia gestión y la de su equipo de sabios.
Políticamente, sin duda, es un hecho trascendental que el Tribunal Supremo adoptara ese fallo y por ello proponemos que cuando salga del «Ministerio de la Ansiedad” debería ser premiada con un cargo en la OMS o en algún otro organismo internacional que la aparte de la Actividad Asistencial que pretende regular con su “Estatuto Marco”.
También habría que premiar a esos “talibanes” de la vía MIR (con la que por supuesto estamos de acuerdo) apoltronados en esos flamantes despachos y que hicieron declaraciones tan discriminatorias del tipo “mientras yo esté aquí nunca veremos a un Post95 NO MIR siendo especialista MUE por la vía transitoria”. Si, sabes que lo dijiste tú desde tu flamante poltrona.
Le propongo que nos borden una estrella en la bata o si lo prefiere un número tatuado en la cara interna de nuestros antebrazos, así cuando estemos trabajando se nos recordará que somos y estaremos identificados correctamente.
Dudo que el Tribunal Supremo esté de acuerdo porque estamos en una sociedad de derecho y La Ley hay que cumplirla escrupulosamente, más si cabe dentro de la administración pública. «La mujer de la Cesar además de serlo tiene que parecerlo».
Esos grandes profesionales del Ministerio, de dilatadas carreras profesionales, que rigen el destino de nuestra Sanidad, que creen ser poseedores de la verdad absoluta, gracias a sus equipos de grandes profesionales creen que van de la mano de Ley pero en realidad son mediocres. Sin duda habría que premiarlos con mejores sueldos y mejores puestos por la simple soberbia en su gestión.
Mis hijos adolescentes exclamarían «vaya como me has pintado la cara”, esa cara que tantas veces nos han o intentado pintar con ese discurso reiterado y discriminatorio fuera de derecho.
Ahora, es a nosotros los que nos toca “pintar la cara” a esos responsables políticos en la toma de decisión a la hora de redactar el RD MUE.
Exigimos sus dimisiones, si son médicos al tajo, si son otra cosa al tajo, y si solo son políticos que los recoloquen en un «despachito» donde molesten poco pero que no tomen decisiones para lo que no están capacitados.
Ya basta de tanto Jefe mediocre para tan poco indio en el tajo.
Puede que esté en modo poco conciliador con esos políticos pero de la alegría tras el fallo del Tribunal Supremo, viene el enfado del trabajo que ha supuesto luchar contra esta inconstitucionalidad que cualquier profesional cualificado del Ministerio tendría que haber sido capaz de ver, hemos tenido que defender nuestra presunción de inocencia frente al hecho consumado de condena por los «ministeriados«. Por tanto, los responsables de la toma de decisión en la redacción del RD MUE deberían apartarse pidiendo disculpas. Tranquilos en nuestra «españita» NO pasa eso.
Reflexiones en la Lucha
Mi fiel y estimado escudero «Sancho«, nuestro «politólogo» ha elaborado un texto titulado Reflexiones en la Lucha que quiero compartir con vosotros.
Notas públicas a la ministra Mónica García y a los responsables políticos del M. Sanidad
Muy pronto, el dos (2) de julio, se cumplirá un año de la aprobación por parte del Consejo de ministros del Real Decreto 610/2024, por el cual se creaba en el Estado español la nueva Especialidad de Médicos de Urgencias y Emergencias – MUE – el cual fue publicado en el BOE al día siguiente. Esta especialidad había venido siendo defendida y alentada por en primer lugar por aquellos profesionales que durante años y décadas habían venido desempeñando sus trabajos en los Servicios de Urgencias y Emergencias a lo largo y ancho de todo el país.
Sin embargo, la inicial alegría que sentimos pronto se convirtió en un metafórico “jarro de agua fría”, en las cabezas y en las mentes de miles de médicos. De forma inesperada, injustificada y fuera de cualquier abismo de legalidad además, se había modificado el Borrador del Proyecto de RD inicial y en el aprobado se hacía un “corte entre los Pre95 y los Post95, dejando a todos nosotros excluidos de la posibilidad de acceder al Título de la Especialidad: ni más ni menos que al grueso de los médicos Post95 que no hicimos el MIR, de entre unos 20 a 30.000 médicos en todo el país, los mismos que estuvimos en primera línea, arriesgando incluso nuestras propias vidas, como por ejemplo ocurrió en los duros años de la Pandemia.
De entrada, todo esto había sido posible, pese a que se podía ver claramente que ello constituía una clara discriminación de todo un colectivo completo de médicos, precisamente porque los Post95 no MIR no estábamos organizados, frente al Ministerio y otros que, si estando organizados no solo no habían dicho ni palabra en nuestro favor, sino que en algunos casos es más que probables que por mezquindades de círculos cerrados de “Sociedades” optaban por tirarnos junto al agua por el retrete.
Cuando comenzamos la tarea de dar voz, organización, a los Post95 no MIR, construyendo la Asociación Española de Médicos Generales – ASEMEG – algunos podíamos ver algunas sonrisas que claramente dibujaban los contornos de la hipocresía: al tiempo que nos daban en el mejor de los casos unas palmaditas en la espalda, con la otra mano aún portaban el bisturí con el cual estaban intentando extirparnos de nuestra profesión. En otros casos veíamos indiferencia hacia nosotros, con toda seguridad que algunos haciendo apuestas de cuantos días tardaríamos en rendirnos.
Sin necesidad de que aquí mencionemos a nadie en concreto, pero en la seguridad de que todos estos “amigos” se verán reflejados en estas palabras, cuando nos dirigimos a las organizaciones sindicales al objeto, como siempre hemos hecho, para que nos ayudarán en esta justa lucha, hemos podido comprobar al grado de “degeneración burocrática” han llegado algunos, que no solo no han prestado su ayuda a nuestro colectivo, sino que en muchos casos somos plenamente conscientes de que “entre bambalinas” han estado haciendo lo posible para que nos hundiéramos en las profundidades de la burocracia ministerial y ante el “poder” de Sociedades Profesionales constituidas, que han auspiciado nuestra discriminación profesional, laboral y social.
Olvidando los principios básicos de la “solidaridad de clase”, que siempre inspiró la ideas y el funcionamiento de los sindicatos de la clase trabajadora, “nuestros amigos sindicalistas burócratas” en el mejor de los casos se han excusado, bajo el argumento que sea, para encogerse de hombros y no ayudar efectivamente a nuestra lucha. Está claro que vivir por y para las “subvenciones de los organismos del Estado y empresas”, que ejercer de “liberados sindicales”, dentro de estructuras y aparatos deformados burocráticamente de forma monstruosa, les hizo a estos llamados dirigentes sindicales que no dijeran ni palabra en contra de las pretensiones de los no menos burócratas ministeriales de Sanidad en su intención clara de pasar el cuello de nuestro colectivo por la reaccionaria guillotina del Real Decreto que aprobaron.
ASEMEG nació al calor de la creación de la nueva Especialidad de Urgencias y Emergencia, para luchar porque se nos reconociera a todos, en igualdad de condiciones, el derecho fundamental que teníamos y tenemos a obtener el Título de Especialistas MUE, en igualdad de derechos y obligaciones que el resto de profesionales implicados. Aquellos y aquellas que pensaban que nos rendiríamos a la primera de cambio se equivocaron radicalmente. ASEMEG nació con la idea clara de dar una amplia batalla social, política y legal frente a los intentos de otros de dejarnos sin trabajo como médicos en este país, que este necesitado de médicos precisamente, tal vez solo con la idea de que cogiéramos nuestras maletas y nos fuéramos a otra tierra a ganarnos la vida
Posiblemente otros muchos hubieran tirado la toalla, pero aquellos que dimos el paso de crear ASEMEG no. Comprendimos que estábamos ante una lucha justa por nuestros derechos, por nuestro futuro, ello nos hizo y hace luchar decididamente en contra de las dificultades. Así que, pese a la extremada juventud de nuestra Asociación, sin experiencia previa de cómo organizar una Asociación, comenzamos hacer y andar el camino. Como podíamos llamábamos a nuestros compañeros a asociarse, a afiliarse en ASEMEG para potenciar la lucha, aportando como buenamente pudieran su trabajo y hasta los recursos económicos que necesitábamos para continuar esta lucha tan desigual, para también poder pagar al mejor y más experimentado despacho de abogados que se encargara del Recurso Contencioso contra el R.D. ante el T. Supremo.
Dos cositas muy claras en este punto:
- ASEMEG fue la primera en hacer llegar ante el Tribunal Supremo el Recurso Contencioso.
- El costo económico de ello no ha salido de ningún sitio que no haya sido de los bolsillos de los afiliados de ASEMEG, que, sin subvenciones públicas o privadas, sin contar con el trabajo de equipos jurídicos de la Abogacía del Estado, solo con nuestras ideas y con nuestras reivindicaciones, costeando de nuestros siempre limitados bolsillos, hemos dado cuerpo legal a todo ello en un Recurso Contencioso, que estamos seguro vamos a ganar por ser los justo y legal.
Pero como “no solo de pan vive el hombre o mujer”, lejos de confiar exclusivamente en el Recurso Contencioso que presentamos ante el Tribunal Supremo, convencidos plenamente de la total justicia de nuestras ideas y reivindicaciones, ASEMEG en estos meses se ha dirigido a todas las organizaciones políticas de este país, para solicitarles el apoyo a nuestra lucha. Con unos métodos y talante de total respeto hacia todos, nos hemos dirigido y reunido con todos los partidos políticos, a izquierda y derecha, incluyendo el propio partido político al cual dice aún pertenecer la Ministra Mónica García, SUMAR.
Con más o menos intensidad, tras reunirnos con todos, lo que hemos escuchado de todos es el apoyo político a las reivindicaciones de ASEMEG. ¿Será porque reivindicamos algo totalmente legal y justo frente al despropósito del Ministerio que dirige la cada vez más conflictiva Ministra Mónica García junto al Secretario de Estado de Sanidad Javier Padilla Bernáldez, ni hablar ya de la Directora de Ordenación Profesional Celia Gómez González.
En su obra «La razón en el sentido común» George Santayana escribió que “aquellos que no conocen la historia están condenados a repetir los mismos errores una y otra vez”. Parece ser el caso de Mónica García y de quienes la rodean, que olvidaron en las moquetas ministeriales la necesidad de consolidar y fortalecer un buen Sistema Sanitario comenzando por defender condiciones de trabajo dignas para aquellos que dejamos nuestro tiempo, nuestras energías y hasta nuestra propia salud para que los servicios sanitarios funcionen correctamente, comenzando por las Urgencias de este país.
Al parecer la Ministra, que durante un tiempo decía defender la igualdad de los ciudadanos, se olvidó de todo ello al llegar al sillón ministerial. Al objeto, una vez más, de refrescarle memoria, más allá de ideas y argumentos políticos, le deseamos recordar aquí que el derecho de igualdad ante la Ley está recogido en el Artículo 14 de la Constitución Española, en donde se establecen las siguientes medidas de protección, que están establecidas en la propia Constitución (que no puede tener Leyes por encima de ella):
- Cualquier ciudadano puede recabar la tutela del derecho de igualdad ante la Ley recogido en el artículo 14 de la Constitución española, ante los Tribunales ordinarios, por un procedimiento basado en los principios de preferencia y sumariedad (Art. 53.2 Constitución Española).
- Cualquier ciudadano puede acudir, tras el cumplimiento de los requisitos y tramitaciones establecidas para ello, al recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional para la protección del derecho de igualdad ante la Ley recogido en el artículo 14 de la Constitución (Art. 53.2 y Art. 161.1.b de la Constitución Española).
- Cabe el recurso de inconstitucionalidad contra las Leyes y disposiciones normativas con fuerza de ley que vulneren el derecho de igualdad ante la Ley recogido en el artículo 14 de la Constitución Española (Art. 53.1 y Art. 161.1.a) de la Constitución Española).
- El Defensor del Pueblo se encuentra designado, en virtud de lo establecido en el Art. 54 de la Constitución Española, como alto comisionado de las Cortes Generales para la defensa de los derechos recogidos en el Titulo I de la Constitución, encuadrándose el artículo 14 de la Constitución dentro del mencionado Titulo I.
- Sólo por ley, que en todo caso deberá respetar el contenido esencial del derecho de igualdad ante la Ley recogido en el artículo 14 de la Constitución Española, podrá regularse el ejercicio de este derecho fundamental (Art. 53.1 de la Constitución Española).
- Se prohíbe la adopción de Decretos-Leyes que afecten al derecho de igualdad ante la Ley recogido en el artículo 14 de la Constitución Española (al igual que a cualquier otro derecho, deber o libertad recogida en el Titulo I de la Constitución), aun en los supuestos de extraordinaria y urgente necesidad en los que, para la regulación de otras materias, sí resulta procedente recurrir a los Decretos-leyes (Art. 86.1 de la Constitución Española).
- El artículo 14 de la Constitución Española (al igual que ocurre con los demás preceptos del Capitulo II del Título I de la Constitución) vincula directamente a las Administraciones Públicas (sin necesidad de mediación del legislador ordinario ni de desarrollo normativo alguno), tal y como se desprende de la Sentencia del Tribunal Constitucional 80/1982.
Como decíamos, en estos meses ASEMEG ha mantenido reuniones muy positivas con todos los partidos políticos, con sus máximos responsables en materia sanitaria, desde el PSOE al PP, desde SUMAR a PODEMOS. Hemos acudido allí a donde se nos ha invitado y convocado, desde Ayuntamientos y Diputaciones Provinciales como en Málaga, a Parlamentos Autonómicos como el andaluz y hasta al mismo Congreso de los Diputados, en donde en una jornada maratoniana nos reunimos por separado con estos cuatro partidos políticos, recabando sus apoyos a nuestras demandas.
Entre estas demandas ha estado y está la cuestión de la necesidad de que ASEMEG sea recibida en una MESA DE NEGOCIACIÓN por los responsables del Ministerio de Sanidad, al objeto de dar una solución pactada al problema que el propio Ministerio ha creado discriminando totalmente a los médicos Post95 en el Real Decreto que aprobó para la Especialidad MUE.
Pero desgraciadamente los intentos positivos de ASEMEG de reunirnos con el Ministerio, para lo cual intercedió muy positivamente, por ejemplo, el Diputado y responsable en Sanidad de SUMAR, Rafael Cofiño, no han sido merecedores de ser tenidos en cuenta por estos parece cada vez más irresponsables del Ministerio de Sanidad, que están dando largas, prolongando y evitando reunirse para negociar con ASEMEG, la Asociación que hoy por hoy representa los intereses del colectivo de los médicos Post95 no MIR y extracomunitarios homologados.
Quede claro en el Ministerio de Sanidad que la respuesta no era ni puede ser que “están a la espera de que el Tribunal Supremo se pronuncie sobre los Recursos presentados en contra del Real Decreto”. ¿Entonces a que se dedican ellos en el Ministerio sino es hacer política sanitaria junto a los profesionales que nos dedicamos con nuestro trabajo a mantener los servicios sanitarios en pie?, ¿Deberán dimitir todos ellos y poner el Ministerio de Sanidad en una Sala del Tribunal Supremo?
El día 16 de mayo la Sala Cuarta del Tribunal Supremo ya ha emitido un claro fallo ante el Recurso Contencioso presentado por el Ilustre Colegio Oficial de Medicos de Madrid, el cual es en sintonía con el Recurso presentado en primer lugar por ASEMEG. Este fallo no deja lugar a dudas: el R.D. aprobado por el Ministerio de Sanidad es discriminatorio, por tanto, INCONSTITUCIONAL y el Real Decreto debe abrir una Vía Transitoria para que todos aquellos médicos a los que han dejado fuera de la Especialidad puedan acceder en igualdad de condiciones al Título es Especialistas.
Por tanto, es mera excusa del Ministerio que alegue que esta en espera de los demás Fallos al resto de los Recursos. ¿Acaso piensan que el propio Tribunal Supremo se puede pronunciar en contra de sus propios Fallos judiciales? Seamos serios, al menos una vez, señor Secretario de Estado y Ministra de Sanidad, reconozcan lo que todo el mundo a estas alturas saben: elaboraron un Real Decreto discriminatorio, por tanto, ilegal y con ese reconocimiento de lo que han hecho mal, siéntense a negociar de forma seria con ASEMEG y demos una solución juntos al problema que ustedes, en compañía con aquellos que les aconsejaron mal y en contra de nuestro colectivo, han creado.
Miguel de Cervantes escribió en El Quijote una frase, de ascendencia árabe, que dice lo siguiente: “ladran, Sancho, señal que cabalgamos”. A pesar de todos los ladridos que hemos venido escuchando en ASEMEG en todos estos meses, la única realidad es que estamos cabalgando y en dirección correcta. El ruido de las carretas de ASEMEG hace que esos “perros” continúen ladrando.
Desde aquí hacemos un claro llamamiento a todos aquellos/as compañeros/as que aún no se han asociado en ASEMEG a que lo hagan lo antes posible. Porque la experiencia de todo, tras nuestro primer año de trabajo nos indica que JUNTOS Y ORGANIZAMOS, VAMOS A VENCER FRENTE A LA SINRAZON DE AQUELLOS QUE NOS QUERIAN, EN LA PRACTICA, EXPULSAR DE LA PROFESION DE MEDICOS.
Agradecimientos
Después de tanto «chancletazo» dialéctico como siempre tengo que dar las Gracias.
Hoy le tocan a todos esos sindicalistas que nos han apoyado y permitido escalar dentro de sus estructuras sindicales aunque sin éxito.
Gracias Antonio y Tere de la corporación provincial del SMA-Málaga por sus apoyos y recomendaciones, Gracias Pedro y Juan Pe de la corporación provincial de CSIF Sanidad-Málaga por el mismo motivo. Gracias por recibirnos y permitirnos exponerles la problemática. También Gracias a todos esos sindicalistas con mayúsculas, que nos consta, compartían nuestro discurso.
Gracias también en mayúsculas a Metges de Catalunya la única organización sindical que ha defendido a nuestro colectivo, a diferencia de otros Sindicatos habéis sabido ver el maltrato a este grupo de trabajadores, estando por encima de cualquier otra cosa el mero hecho de la defensa del trabajador y defendiendo la Justicia. La pseudopolítica no es para las organizaciones sindicales.
Siento NO poder dar las gracias a ningún otro sindicato, desearía que recapacitaran y se mostraran más reactivos a la hora de defender a los trabajadores independientemente del rédito que suponga hacerlo.
UNETE a ASEMEG porque nadie defenderá tus intereses como lo hacemos nosotros.
Ministra de parasitología.
Una reivindicación justa y clara. La administración lleva décadas contratando post95 sin MIR sin ningún pudor y ahora se lleva las manos a la cabeza ante la “loca idea” de que puedan optar en igualdad de condiciones a la especialidad. El trabajo y esfuerzo de ASEMEG ante el despropósito e injusticia del ministerio de Mónica Garcia con la connivencia de la actual directiva de determinadas sociedades científicas que dicen representar a los urgenciólogos no puede quedar impune.
Suele pasar en la clase política…cambian totalmente su discurso en lo que tienen el poder.
El Tribunal Supremo ya ha emitido su fallo, ahora toca que el Ministerio de Sanidad rectifique el Real Decreto de la especialidad MUE sin dilatar más el proceso.
Al final en esta lucha de David contra Goliat ha vencido la justicia.
Enhorabuena a todos los médicos generalistas que llevamos años trabajando en el sistema público de salud, dando lo mejor de nosotros mismos.
Alea jacta est…
veni vidi vinci…
Quien quiera aportar soluciones bienvenido quien por el contrario pretenda otra cosa que se aparte.
Ya tenemos todas las formas de JUSTICIA con ASEMEG.
Ya veo por ahí algún listillo que dirá “No son iguales, porque unos han hecho el MIR y los otros no” pues si no éramos iguales, al haber ido a solicitar trabajo habernos dicho “Lo siento, no tienes especialidad, así que a hacer el MIR o no regreses” Sin embargo la respuesta de la administración fue diametralmente opuesta “¿Cuando puedes empezar? ¿Conoces más médicos en tu situación? ¡Por favor diles que vengan, los necesitamos! Así que si somos iguales para trabajar, tener las mismas responsabilidades y todo lo que conlleva, que menos que tener las mismas condiciones, oportunidades, estabilidad. Pero no, para lo uno si, pero para lo otro no. Gracias a la Divina Providencia el Tribunal Supremo no opina igual, sino que ha demostrado estar a la par de la razón.
No pedimos regalos , exigimos Justicia , equidad !.
Gracias a los compañeros que gestionan y a los que confían en nuestra institucion ASEMEG.
Y recordar que «la verdad siempre será revolucionaria «.-