ASEMEG
ASEMEG expresa su apoyo firme a la huelga médica del 9 al 12 de diciembre: análisis del decálogo y en defensa de un Estatuto Marco justo.
Una movilización imprescindible para defender la Sanidad Pública
La Asociación Española de Médicos Generales (ASEMEG) manifiesta su apoyo total a la huelga médica convocada por CESM y SMA del 9 al 12 de diciembre ante el borrador del nuevo Estatuto Marco, un documento que —tal como denuncian los sindicatos médicos y comparte esta asociación— amenaza con perpetuar la precariedad y el deterioro del ejercicio profesional.
Desde ASEMEG consideramos que esta huelga es un acto de responsabilidad para proteger la salud de los pacientes, exigir condiciones laborales dignas y garantizar el futuro de la sanidad pública. La movilización no va contra la ciudadanía: va a favor de su derecho a recibir una atención segura, estable y de calidad.
Análisis del Decálogo del Comité de Huelga: lo que está en juego
1. Estatuto propio y ámbito de negociación específico
El colectivo médico necesita un Estatuto propio, que reconozca su formación, responsabilidad y riesgos. Un marco genérico diluye funciones esenciales y degrada el ejercicio profesional. Desde ASEMEG reclamamos al Ministerio que abandone los planteamientos que desvalorizan la profesión médica.
2. Jornada de 35 horas, protección frente a abusos y descansos reales
La práctica habitual de jornadas de 60–70 horas semanales -queremos recordar al conjunto de la sociedad que el computo de límite 48 horas es semestral- es incompatible con la seguridad del paciente. Urgencias y emergencias son los más afectados. ASEMEG apoya la jornada de 35 horas semanales reales, sin cómputos torticeros ni engañabobos, descansos garantizados y regulación clara de guardias para evitar riesgos clínicos y laborales.
3. Clasificación profesional acorde a la especialización
No puede devaluarse la formación MIR ni la exigencia técnica de la profesión. El Estatuto Marco debe reconocer la especialidad médica como eje de clasificación profesional, no como un elemento accesorio.
4. Compatibilidad sin penalizaciones ni imposición de exclusividades
La compatibilidad profesional es un derecho. Penalizarla supone castigar la experiencia, limitar el desarrollo profesional y debilitar el sistema. ASEMEG rechaza cualquier medida que obligue a la exclusividad encubierta.
5. Jubilación justa: reconocimiento de penosidad y cómputo de guardias
La profesión médica —especialmente en emergencias y urgencias— implica cargas físicas y emocionales intensas. Es imprescindible permitir una jubilación flexible, reconocimiento de la penosidad, que las guardias coticen a la SS -pagamos los impuestos por tanto exigimos los derechos generados- y computen en la edad de retiro.
6. Rechazo absoluto de la movilidad forzosa
La movilidad obligatoria rompe la estabilidad personal y no resuelve la falta de planificación. ASEMEG defiende la negociación y rechaza normativas que permitan traslados sin consenso.
7. Evaluación del desempeño con carácter motivador, no punitivo
Los sistemas de evaluación deben mejorar y fidelizar, no castigar. La presión en urgencias exige modelos justos, transparentes y orientados a la mejora real del desempeño.
8. Regulación estricta de las guardias presenciales y localizadas
Sin límites claros y sin un descanso efectivo posterior, las guardias son un riesgo. ASEMEG exige regulación detallada, compensación adecuada y fin de los vacíos legales que permiten abusos.
9. Prohibición de coberturas no retribuidas y criterios objetivos de sobrecarga
La cobertura de ausencias sin retribución es inaceptable. Además, la sobrecarga asistencial debe tener indicadores medibles que desencadenen refuerzos automáticos para proteger la seguridad del paciente.
10. Derecho a la conciliación y respeto a la vida privada
La disponibilidad ilimitada vulnera la dignidad profesional. El Estatuto Marco debe blindar la conciliación familiar y la vida privada, no regularla de forma intrusiva.
ASEMEG exige al Ministerio y a la ministra Mónica García un cambio de rumbo real
Las medidas planteadas en el borrador del Ministerio de Sanidad no responden a las necesidades del colectivo médico y, en algunos aspectos, profundizan en la precariedad existente.
ASEMEG reclama a la ministra Mónica García un diálogo serio, que no insulte nuestro intelecto, reclamamos propuestas concretas que corrijan un Estatuto que hoy nace desequilibrado y nocivo para la profesión y para la sanidad pública.
El tiempo de los gestos y declaraciones vacías ya ha pasado. Es el momento de rectificar. Y si no sabe o no puede que se dedique a la asistencial, seguro que en ese marco abanderaría la lucha y las barricadas contra ese proyecto de estatuto tan lesivo que ella misma trata de impulsar y lideraría estas reivindicaciones que proponemos echándole la culpa a otros grupos políticos no afines a su sentir.
Debe
No queremos balones fuera ni a trileros, les recordamos -como muy bien saben- que el consejo de ministros es un órgano colegial, que al lado de ella se sienta la Ministra de Trabajo, amiga y compañera de Grupo Parlamentario, la Sra. Yolanda Díaz, adalid en defensa del trabajador y azote del empresario -en esta ocasión son ellos mismos los empresarios-.
Haber
Le exigimos seriedad y que se pongan a trabajar para buscar soluciones acordes al siglo en qué vivimos, ya esta bien de marear la perdiz, en las próximas elecciones vendrán los llantos enjugados entre harapos y cenizas por la falta de comprensión del votante -1º de politología- o quizás nos llamen «tontos» en nuestra propia cara por no saber entender todas esas supuestas mejoras teóricas que no alcanzamos nunca a disfrutar.
Llamamiento a la unidad de los profesionales y a la ciudadanía
A los profesionales sanitarios
La fuerza de esta huelga depende de la cohesión interna. Desde ASEMEG animamos a todos los compañeros a mantener una posición común, firme y constructiva. La defensa del Estatuto Marco es la defensa de nuestro futuro profesional.
A la ciudadanía
Pedimos comprensión y apoyo. Esta huelga no busca perjudicar, sino proteger la calidad asistencial. Unas condiciones dignas para los médicos son garantía de un sistema público más seguro, estable y humano. Nosotros también somos usuarios de la Sanidad Pública.
Conclusión: una lucha por todos
ASEMEG, sin ser un sindicato pero si una asociación que en su acta fundacional lucha por la justicia profesional, laboral y social, reitera su apoyo al Comité de Huelga y a los sindicatos médicos CESM y SMA. Del 9 al 12 de diciembre, la profesión médica se levanta por un Estatuto Marco que respete la dignidad del trabajo médico, la especialización, la conciliación y la seguridad del paciente.
Sin médicos no hay sistema sanitario.
Con condiciones dignas, ganamos todos.
Como le gustaba decir a George Santayana, el filósofo que nacido en Madrid en 1863 creció en Boston, «Aquellos que no pueden recordar el pasado están condenados a repetirlo». Este parece ser el caso de todas y todos los que dirigen el Ministerio de Sanidad en los últimos años.
En mis batallas pasadas por la defensa de las ideas fundamentales, de la teoria, que vislumbra minimamente el poder establecer una sociedad basada en la libertad, la igualdad y la fraternidad entre los seres humanos, solíamos decir, de forma humorística que aquellas personas que se etiquetan de izquierdas, pero no representan la defensa firme y consecuente de los intereses de la mayoría de la sociedad, «son incapaces de organizar una borrachera en una bodega». Como en el caso de nuestra Ministra de Sanidad, Mónica Garcia, al final acaban en soledad, enfrentados a todos y no resolviendo los problemas de nadie.
En al menos el ultimo año y medio los que dirigen el Ministerio de Sanidad han actuado sincronizados con los intereses «no declarados» de determinadas «Sociedades Cientificas», para establecer la nueva Especialidad de Medicina de Urgencia y Emergencia, en contra de un importante colectivo de médicos post95 no MIR, cuyos intereses han sido representados y defendidos por ASEMEG. Hasta ahora el Ministerio, con todos los fallos favorables del Tribunal Supremo hacia las posiciones de la Asociación Española de Médicos Generales (ASEMEG), no se han dignado a reunirse para constatar que deben hacer legalmente lo contrario de lo que pretendían: deben articular las formulas oportunas para garantizar el acceso a la Especialidad de Urgencias a todo el colectivo que asocia y representa esta Asociación.
Cualquier persona con un mínimo de dignidad diria, «bueno, aprendo de esta experiencia para ahora hacer bien las cosas en torno al «Estatuto Marco». Sin embargo, Mónica Garcia, y su amigo el Secretario de Estado, seguramente deben estar más pendientes de los movimientos políticos entorno a las próximas listas electorales en la Comunidad de Madrid y a las elecciones generales, que recapacitar, sentarse a negociar y acordar con el Comité de Huelga el anclaje en el Estatuto Marco de las legitimas, históricas y necesarias reivindicaciones que se le están planteando.
Por todo ello, desde aqui, hacemos un llamamiento al conjunto de los médicos en el Estado español ha dejar plenamente constancia ante el Ministerio de Sanidad y el conjunto de la sociedad, los dias 9, 10, 11 y 12 de diciembre, mediante el seguimiento y participación en la huelga convocada.
¡¡Porque todos y todas juntos/as, podemos vencer!!
No es secundario aqui afirmar que por un mínimo de coherencia, de integridad y respeto incluso a los que votaron por el partido politico al cual representa, SUMAR, la Sra. Ministra debería poder presentar en los próximos dias su renuncia a seguir al frente de un Ministerio, en el cual ha demostrado no esta para representar ni los intereses de los médicos, ni los del conjunto de la sociedad, que necesitamos de un fortalecimiento del Sistema Sanitario Publico, que con garantias de una buenas condiciones laborales de los profesionales, nos garantice una mejor atención sanitaria de la que tenemos hoy, cuando desgraciadamente enfermamos y necesitamos hacer uso de lo que pagamos con nuestros impuestos.
Como Mónica Garcia sabe, «los dioses antes de destruir a un hombre o a una mujer, los vuelve locos, porque al borde del precipicio dejan de razonar».
Es hora de luchar por nuestros derecho y no permitir que, con la excusa de la vocación, se perpetúe y se empeore la situación laboral actual de los médicos.