ASEMEG
EL «COMODÍN» DEL SUPREMO: SI SERVIMOS PARA EL SERVICIO, SERVIMOS PARA EL TÍTULO.
Compañeros, la historia y la jurisprudencia nos han dado una herramienta inesperada pero letal. Mientras los mandamases del Ministerio (Mónica García, Javier Padilla y Celia Gómez) se parapetaban tras una supuesta «ortodoxia académica» para negarnos el título de especialistas en Urgencias (MUE), el Tribunal Supremo ya les marcó el camino hace tiempo (mayo 2025).
1. El Argumento de la «Necesidad Imperiosa«
El Tribunal Supremo ha sentenciado que el sistema puede contratar médicos sin título de especialista por «razones de interés general» y para evitar la «carencia absoluta de asistencia«.
Nuestra réplica es clara: Si las administraciones han usado a los médicos post-95 durante tres décadas para cubrir el servicio de Urgencias (una especialidad que NI SIQUIERA EXISTÍA oficialmente hasta 2024) es porque nuestra labor era esa «necesidad imperiosa«. El sistema no colapsó gracias a nosotros. Si hemos sido el «escudo» de las CCAA para garantizar el derecho a la salud de los españoles, es jurídicamente aberrante que ahora nos nieguen la consolidación de ese mismo trabajo.
2. La Falacia del RD 127/84
El Ministerio suele citar el Real Decreto 127 de 1984 para decir que «sin MIR no hay especialista». Pero el Supremo es tajante: los principios de eficacia y asistencia especializada prevalecen en situaciones extraordinarias.
¿Hay situación más extraordinaria que la de miles de médicos post-95 ejerciendo una especialidad (Urgencias) que el propio Estado se olvidó de regular durante 30 años? No nos pueden exigir un título que ellos mismos no permitían obtener. Somos especialistas de facto que han garantizado la «eficacia» que exige la ley.
3. Un Título que no existía, una Experiencia que es Ley
A diferencia de los casos de contratación de médicos sin homologación, nosotros SÍ somos licenciados u homologados en España y SÍ tenemos la experiencia acreditada. Si el Supremo avala la contratación de alguien sin título homologado para no dejar el servicio desatendido, con muchísima más fuerza avala la titulación de quienes:
- Han sostenido el sistema desde 1995 (incluida la Pandemia).
- Han sido formados por la propia Administración vía práctica clínica.
- Son el pilar de un servicio donde, hasta ayer, nadie tenía el título de MUE porque no existía.
Conclusiones
Señora García, señor Padilla y señora Gómez: no pueden usar la ley de forma cínica. No pueden «tirar de nosotros» para que las urgencias no revienten y luego cerrarnos la puerta del acceso extraordinario por no tener un MIR que no pudimos hacer en una especialidad que ustedes no crearon a tiempo.
Si para el Supremo nuestra contratación fue legal por «interés general«, nuestra titulación por vía extraordinaria para ser especialistas MUE es un acto de justicia obligatoria, tanto la legislación española como europea lo contemplan, pero además el Supremo con sus sentencias lo avala y tilda de discriminatorio su RD MUE, el RD de un ministerio «progresista» (que pena). No pedimos un regalo, exigimos la legalidad vigente y que el servicio al ciudadano esté por encima de su burocracia.
¡CONSOLIDACIÓN YA! SI EL TRABAJO FUE REAL, EL TÍTULO TAMBIÉN LO ES.
Analizando el papel de los individuos en la historia, un importante teórico de principios del siglo XX señalo que «la historia esta llena de raras transformaciones personales». Si prestamos atención a los grandes acontecimientos, vemos que ello es así.
Y en esas transformaciones personales existen un montón de factores sobre las personas que influyen de forma diferente, en diferentes momentos. Personalmente no tengo motivos para pensar que la Sra. Mónica Garcia, y su amigo personal, Javier Padilla (Secretario de Estado de Sanidad) pensarán en un principio que ellos jugarían un papel totalmente distinto al que están jugado en el terreno decisivo, el de la practica: teoricamente ellos defendían el mejorar la sanidad publica y hacer más dignas y estables las condiciones laborales y profesionales de todos aquellos que trabajan en la sanidad.
Sin embargo, desde que tomaron sus actuales cargos, como Ministra y Secretario de Estado, su practica ha colapsado, mostrando las miserias humanas que los sitúan en una practica que atenta a los intereses de la sanidad publica y en contra de los derechos de todos los colectivos sanitarios, comenzando por los médicos. Veamos sino.
Los sindicatos médicos han convocado ya varias jornadas de huelga en contra de las pretenciones ministeriales de imponer un ESTATUTO MARCO, que niega a los médicos el derecho de tener un ESTATUTO MARCO PROPIO, por el cual pretenden perpetuar las condiciones de precariedad y de sobreexplotación en eternas jornadas de «guardias médicas», que actualmente ni siquiera cotizan y cuentan como jornadas de trabajo.Ante ello los Sindicatos Médicos han convocado ya huelgas de una semana por mes hasta el verano. Y ellos siguen cerrados a negociar seriamente y conceder justas reivindicaciones.
Y con respecto a la creación de la nueva Especialidad de Medicina de Urgencia y Emergencia, desde un principio se les advirtió que habían aprobado un Real decreto que no era de justicia. Posiblemente se lo redactaron los mismos que ahora se dedican a convocar jornadas para los nuevos MIR, que no dudo, conociendo el patio en el cual se mueven este tipo de personas, estarán financiadas por el propio Ministerio, con decenas de miles de euros, que irán a parar a manos de la Sociedad redactora del Real Decreto que el Tribunal Supremo ha sentenciado que discriminaba a los Post95 no MIR.
Y sin embargo, seguramente para no quedar mal con esas Sociedades Cientifica que pretenden obtener más y mas privilegios permanentemente, el Ministerios de Garcia y Padilla continua sin querer reunirse con ASEMEG, y sin querer aplicar dentro de la legalidad establecida por el T. Supremo, los mecanismo por los cuales deben otorgar los Títulos de Médicos de Urgencias, a quienes según la ley tienen derecho a ello, los Post95 no MIR, que son los médicos sobre los cuales ha recaído durante décadas el mantenimiento de los Servicios de Urgencias en todo el pais.
Bueno, mis ilustres Especialistas de Medicina de Urgencias y Emergencias, deberemos tener que recurrir nuevamente al Tribunal Supremo para que ordene al Ministerio de estos dementes que apliquen rigurosamente el Fallo de Sentencia firme, desde el pasado 12 de mayo de 2025?.
Ya me hago mayor para casi todo: no creo que personas tan comprometidas con causas injustas de Sociedades pretendidamente Cientificas, como Mónica García y Javier Padilla, tenga ahora capacidad de actuar dentro de lo razonable. Sus proximidades con los sectores más privilegiados de los profesionales de la medicina, los incapacita para ello. Deberán entenderse con el T. Supremo y asumir las consecuencias de ello, habrá que pedirles a ellos, personalmente, que asuman los daños y perjuicios que están generando con sus practicas en contra de lo justo y razonable.
El mundo esta lleno de raras transformaciones personales y Mónica Garcia es pruba tangible de ello.