ASEMEG

EL SUPREMO DESTAPA LA HIPOCRESÍA DEL MINISTERIO: SI SERVIMOS PARA TRABAJAR, SERVIMOS PARA CONSOLIDAR.

Desde ASEMEG reafirmamos con rotundidad lo que nuestra organización ha venido sosteniendo desde hace años: no hay justificación legal ni moral para que el Ministerio de Sanidad dilate indefinidamente el reconocimiento de la especialidad de Medicina de Urgencias y Emergencias (MUE) a los médicos que llevan décadas sosteniendo el sistema sin haber pasado por la residencia MIR obligatoria a partir de 1995.

El Tribunal Supremo, la inacción del Ministerio de Sanidad y el clamor de miles de médicos post-95 sin MIR

Un precedente histórico y vinculante

Una sentencia de 1995 de la Sala de lo Social del Tribunal Supremo estableció que las Comunidades Autónomas pueden contratar a médicos sin título homologado en situaciones de necesidades asistenciales y “interés general”. Este criterio se usó durante años para hacer frente a la falta de personal en los servicios de urgencias y atención primaria. Esa jurisprudencia sigue vigente y marca un precedente jurídico demoledor contra cualquier intento de discriminación o exclusión del colectivo post-95.

Si existe flexibilidad para contratar sin título homologado por interés general, también debe existir una obligación inexcusable de consolidar y reconocer la especialidad de los que ya están dentro del sistema, con años de servicio demostrado y aportaciones esenciales en momentos críticos como la pandemia.

El reconocimiento del Tribunal Supremo… y la paralización del proceso

En mayo de 2025, el Tribunal Supremo dio la razón en recurso contencioso-administrativo al Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid (Icomem), dando nuevamente la razón con los recursos presentados por el Consejo de Colegios Médicos de Cataluña y ASEMEG, sentando jurisprudencia sobre la inclusión de médicos graduados desde 1995 y extranjeros con títulos homologados en el acceso a la especialidad de Urgencias y Emergencias, al considerar discriminatorio excluirles del sistema extraordinario de reconocimiento y acceso a la especialidad de Urgencias. 

No obstante, el Ministerio todavía no ha definido ni ejecutado un procedimiento claro para la emisión de estos títulos. En enero de 2026, ConSalud publicaba que, tras la victoria judicial, los médicos sin MIR siguen a la espera de que el Ministerio “nos diga cómo lo van a hacer”. 

Peor aún: la expedición de títulos ha sido, incluso, suspendida cautelarmente en algunos tramos por decisión judicial debido a la discriminación que suponía el texto redactado del RD MUE por un Ministerio que se le llena la boca afirmando ser «progresista».

Tras las sentencias del Tribunal Supremo se debe articular un proceso administrativo para incluir al colectivo post95 NO MIR con los mismo derechos y deberes que el resto de profesionales de las Urgencias antes de completar las expediciones de los NO discriminados.. 

La vía extraordinaria: una oportunidad suspendida

El Real Decreto que regula la especialidad de Urgencias y Emergencias incluía una vía extraordinaria de acceso para los médicos que ya acreditan experiencia profesional, precisamente para no dejar fuera a quienes han formado parte del engranaje asistencial durante años. 

A pesar de ello, esa vía ha sido objeto de retrasos administrativos, recursos y postergaciones que bloquean la consolidación profesional de miles de facultativos que cumplen con todos los requisitos de experiencia y aportación asistencial.

El doble rasero es insostenible

No hay base moral ni técnica para que:

  • Se contrate libremente a profesionales sin título homologado por razones de “interés general” y
  • Se bloquee sistemáticamente la consolidación de quienes ya han demostrado su valía clínica y social en las urgencias del SNS, cumpliendo una función esencial desde hace décadas.

Esta contradicción se agrava cuando, en paralelo, la Administración no da ninguna fecha ni plan claro para ejecutar las sentencias que favorecen al colectivo. 

Los médicos sin MIR no somos un problema, somos parte de la solución

Los profesionales que representamos no solo hemos trabajado desde 1995 en condiciones exigentes, sino que hemos formado generaciones de residentes y hemos sido pieza clave en la atención de millones de pacientes en urgencias hospitalarias y extrahospitalarias.

Negar nuestro derecho a obtener el título oficial de especialista es negar:

  • Nuestro esfuerzo y dedicación
  • El valor de nuestra experiencia
  • La seguridad jurídica y profesional que merecemos

Y, sobre todo, es un agravio grave al sistema sanitario público, que sigue sufriendo desbordamientos y falta de relevo generacional en urgencias mientras se prolonga esta incertidumbre burocrática.

Conclusión y exigencia directa al Ministerio de Sanidad

Desde ASEMEG exigimos sin más dilación:

  1. Un cronograma público, claro y vinculante para la emisión de títulos de especialidad de Urgencias y Emergencias a los médicos sin MIR que ya cumplen con la experiencia acreditada.
  2. El reconocimiento inmediato de todos los derechos laborales y profesionales que se derivan de ese título.
  3. La prioridad absoluta para la estabilidad de quienes hemos mantenido el sistema funcionando, frente a cualquier criterio que favorezca contrataciones externas sin garantizar nuestro acceso al reconocimiento profesional.

⚖️ Si servimos para trabajar, servimos para consolidar. Y no aceptaremos menos.