ASEMEG
Resumen de los Puntos Clave Sobre el Escrito de Alegaciones Contra el Ministerio tras el Incidente de Ejecución Presentado por ASEMEG
El equipo legal de ASEMEG ha demostrado una dedicación incansable y un compromiso absoluto en la defensa de los derechos de los médicos «post 95». Gracias a su esfuerzo, ingenio y profundo conocimiento del derecho, han logrado resultados excepcionales que han marcado un antes y un después en la jurisprudencia.
Su trabajo no solo ha garantizado avances cruciales para el colectivo, sino que también quedará registrado en la historia judicial como un ejemplo de integridad y eficacia. Sin lugar a dudas, su labor será recordada como un hito en la lucha por la justicia, la igualdad y el acceso a la especialidad MUE para todos los profesionales, sin distinción.
Incumplimiento de la Sentencia por el Ministerio de Sanidad
El Ministerio de Sanidad ha reconocido que no ha cumplido con la Sentencia nº 552/2025 y no ha fijado una fecha para comenzar a ejecutarla. Aunque ha reanudado el procedimiento de reconocimiento de títulos para médicos especialistas y médicos «pre 95», no ha tomado ninguna medida respecto a los médicos «post 95», afectando así su derecho a participar en el proceso.
Estratagema Administrativa para Retrasar el Reconocimiento de Títulos
El Ministerio ha creado barreras administrativas, retrasando la ejecución del proceso de reconocimiento para los médicos «post 95», mientras acelera el procedimiento para los «pre 95» y especialistas. Este enfoque busca retrasar el acceso al título para los médicos «post 95» y crear una desigualdad en el acceso a plazas públicas y oportunidades laborales.
Vulneración del Derecho a la Tutela Judicial Efectiva
La inacción del Ministerio en la ejecución de la sentencia afecta el derecho de los médicos «post 95» a la tutela judicial efectiva. Además, está vulnerando el derecho de acceso al empleo público de estos médicos, dado que el no reconocimiento del título impide su participación en procesos selectivos.
Problemas en la Coordinación con las Comunidades Autónomas
El Ministerio no ha coordinado adecuadamente con las Comunidades Autónomas, lo que ha resultado en barreras administrativas para la inscripción de los médicos «post 95» en el Registro Estatal de Profesionales Sanitarios (REPS) y en la emisión de los certificados de servicios prestados. Esto agrava aún más la discriminación hacia estos médicos.
Falta de Acción Frente a los Obstáculos Administrativos
Las Comunidades Autónomas están teniendo problemas técnicos para inscribir a los médicos «post 95» en el REPS, lo que impide su participación en el proceso. A pesar de las denuncias y comunicaciones de ASEMEG, el Ministerio no ha tomado medidas efectivas para resolver esta situación.
Solicitudes de Intervención Judicial Urgente
ASEMEG solicita al Tribunal Supremo que ordene al Ministerio de Sanidad que adopte medidas urgentes para reactivar el procedimiento de reconocimiento extraordinario de títulos para los médicos «post 95». Entre las medidas solicitadas se incluyen la aprobación de un calendario de presentación de solicitudes, la publicación de un nuevo modelo de certificado y la tramitación simultánea de los expedientes de todos los solicitantes.
Exigencia de Coordinación y Uniformidad
Se solicita la coordinación urgente del Ministerio con las Comunidades Autónomas para asegurar que todos los médicos «post 95» sean tratados en condiciones de igualdad, sin obstáculos administrativos o discrepancias entre Comunidades Autónomas en el proceso de certificación y la inscripción en el REPS.
Conclusión
ASEMEG requiere la intervención del Tribunal Supremo para garantizar la correcta ejecución de la sentencia, protegiendo los derechos de los médicos «post 95» y asegurando que el proceso de reconocimiento del título se lleve a cabo sin más demoras injustificadas.
Resulta preocupante la falta de reconocimiento y las dificultades que enfrentan en España muchos médicos sin especialidad vía MIR, especialmente aquellos con títulos extracomunitarios ya homologados. Se trata de una situación compleja que, en muchos casos, se traduce en un trato desigual a distintos niveles.
Por un lado, algunos pacientes expresan preferencias explícitas por ser atendidos por médicos “españoles”, lo que puede dar lugar a situaciones incómodas y, en ocasiones, claramente discriminatorias. Por otro, dentro del propio entorno profesional, no siempre se percibe un clima de compañerismo. Existen actitudes que podrían estar influenciadas por las dificultades del acceso al sistema MIR, un proceso exigente que muchos profesionales describen más como una etapa de elevada carga laboral que como una formación de calidad en todos sus aspectos.
En este contexto, puede surgir cierta percepción de agravio comparativo hacia quienes ejercen sin haber pasado por ese sistema. Esto recuerda a una escena de Django Unchained, en la que un personaje recrimina: “¿Por qué él tiene un caballo?”, y al recibir como respuesta “¿Tú quieres un caballo?”, contesta: “¿Yo para qué quiero un caballo? ¡Lo que quiero es que él no lo tenga!”. Una lógica que refleja más el rechazo a que otros mejoren su situación que el deseo de mejorar la propia.
Sin embargo, esta visión no siempre tiene en cuenta la realidad: el sistema sanitario se beneficia claramente del trabajo de estos profesionales, que contribuyen a aliviar la carga asistencial y a cubrir déficits estructurales. A pesar de ello, este aporte no siempre viene acompañado del reconocimiento correspondiente. En ocasiones, cuando se trata de redistribuir cargas de trabajo o solicitar colaboración, la presencia de estos médicos resulta clave, pero ese valor no se refleja de manera proporcional en el trato o en las condiciones laborales.
A nivel institucional, también se observan contradicciones. Por un lado, se promueve la llegada de médicos extranjeros y se habla de agilizar procesos de homologación; por otro, persisten trabas administrativas, inestabilidad laboral y falta de garantías. No es infrecuente que profesionales que han estado cubriendo necesidades del sistema durante años se enfrenten a situaciones de incertidumbre o incluso a la pérdida de su puesto sin compensación, especialmente cuando se incorporan médicos con especialidad vía MIR.
Además, en ciertos ámbitos sociales persisten estereotipos o expresiones despectivas hacia estos profesionales, lo cual contribuye a una percepción de trato desigual difícil de justificar en un sistema que, paradójicamente, depende en gran medida de su trabajo.
Algunos profesionales han llegado a describir esta realidad con expresiones muy duras, como una especie de “trata de blancas de bata blanca”, en referencia a una dinámica en la que médicos extranjeros son atraídos con expectativas de empleo y estabilidad que posteriormente no siempre se corresponden con las condiciones reales: trabajos precarios, escasa seguridad laboral y una posición claramente vulnerable dentro del sistema.
Todo ello configura un escenario que muchos consideran injusto: profesionales cualificados que buscan, legítimamente, mejores condiciones laborales y que, aun contribuyendo de forma significativa al sistema sanitario, se enfrentan a precariedad, inestabilidad y falta de reconocimiento.
En este sentido, es importante destacar la labor de asociaciones como ASEMEG, que trabajan en la defensa de los derechos de estos médicos y en la visibilización de una realidad que merece mayor atención, especialmente en un país que necesita reforzar su sistema sanitario y garantizar condiciones dignas para todos sus profesionales.
CON CLARIDAD HASTA EL FINAL
El Ministerio reconoce incumple, pero pretende no salir de la desigualdad. ¿Qué hacer?
En el colmo de los despropósitos conscientes, tenemos que ante el propio Tribunal Supremo el Ministerio de Sanidad está admitiendo que no está cumpliendo con la Sentencia 552/2025. Nos debería parecer que reconoce sus propias incapacidades para ponerle solución, pero no. El Ministerio dirigido por ese dúo de amiguetes, Mónica García y Javier Padilla, están dispuestos, sino lo remediamos desde aquí, mantener a los médicos generalistas, a los Post95 no MIR, por fuera del proceso de reconocimiento claro y nítido de la Especialidad MUE.
La ministra de sanidad, Mónica García, que dejo los discursos de la igualdad, de la defensa de la sanidad pública, encerrados en los cajones de su mesa ministerial, está dispuesta a continuar de “cena en cena científica”, señalándose a si misma como la ministra de la frustración, la desigualdad, el abandono institucional y del daño sistemático al Sistema Sanitario español.
El Sistema necesita de todos los profesionales
Mientras algunos sectores, algunos colectivos de compañeros médicos están viendo reactivados sus procesos para poner contar en breve con el Titulo de médicos Especialistas en Urgencias, otros, como el colectivo que representa ASEMEG, continuamos sin claridad en la Vía Extraordinaria para el acceso al Titulo. ESO, AQUÍ Y EN TERUEL, SE LLAMA DISCRIMINACIÓN, continuando el Ministerio creando un escenario de inseguridad y desigualdad.
Sobre la base de la Sentencia citada, el Ministerio continúa atentando contra Derechos fundamentales, esenciales, como son:
a) El derecho a que una sentencia firme se cumpla.
b) El derecho a acceder en igualdad de condiciones al empleo público.
Algunas Comunidades Autónomas, para echarles de comer aparte. Y es que algunos gobiernos regionales están añadiendo gasolina al fuego, creando más dificultades, dicen que de carácter técnico, para que los Post95 no MIR, se puedan inscribir en el REPS, creando problemas añadidos a la hora de poder obtener las Certificaciones de las horas trabajadas, que constituye un elemento central para poder acceder a la solicitud de los Títulos.
Estos burócratas y funcionarios políticos, acostumbrados a las tumbonas veraniegas, se dejan ver ahora como gentes inoperantes, incapaces de ponerse de acuerdo con el vecino de al lado, para garantizarnos un proceso homogéneo.
ASEMEG acude d enuevo ante la Sala del Tribunal Supremo, para solicitar que se unifiquen los criterios y se exija el cumplimiento cabal de los Fallos Judiciales. ASEMEG no pide la luna, simplemente que todos sepamos a que atenernos, y ello pasa por:
• Un calendario claro.
• Un modelo de certificado actualizado.
• La tramitación simultánea de todos los expedientes.
• Una coordinación efectiva con las CCAA.
A modo de Conclusión
Estamos ante el momento más decisivo de esta lucha que dura ya dos años. ASEMEG exige ante todo y sobre todo que impere la igualdad en el trato a unos y otros, y como no puede ser de otra forma, el cumplimiento de la sentencia, que pese a Mónica García y Javier Padilla, no puede seguir esperando.
¡¡Si no saben o no quieren estar en el Ministerio por la JUSTICIA Y LA IGUALDAD, que se vayan a sus casas!!